martes, 16 de diciembre de 2014

La Intercontinental

Para mi siempre será la Copa Intercontinental, al menos cuando juega el Madríd porque cuando no la verdad que no le hago ni puto caso, como si no existiera. El invento por parte de la FIFA de llamar Mundial a una competición que juegan siete equipos y dura una semana me parece bastante cutre, lógico que jueguen equipos de todas las confederaciones pero de ahí a llamarlo Mundial, en fin, negocios de la FIFA. Lo de "La Intercontinental" jugada en Japón molaba bastante más.

De este campeonato está todo dicho y sabido, ganarlo es una absoluta obligación, lo contrario un ridículo espantoso. Si se gana no tendrá valor, si se pierde crisis existencial. En mi opinión es un título oficial así que hay que tomárselo en serio, ganarlo, engordar el palmarés y pasar unas vacaciones navideñas en paz.

Se juega en Marruecos, país donde el equipo preferido es la Farsa pero que poco necesitan para cambiar de chaqueta así que es una gran oportunidad para conquistar un nuevo terrotorio y sumar más madridistas a la causa mundial. También hay que tener en cuenta que en Sudamérica se lo toman bastante en serio así y que al igual que en el Magreb este tipo de competiciones sirven para que muchos "flipen" con el Madríd y se hagan merengues de por vida.

En cuanto a los rivales, no tengo ni puta idea de ninguno de ellos pero lo que está muy claro es que somos infinitamente superiores a todos así que no hay excusas para destrozarles a ser posible con un fútbol excelso, incluso sin Modric.



jueves, 11 de diciembre de 2014

Isco y James, dos caras de la misma moneda

Con estos dos jugadores se ha producido el mismo fenómeno antes incluso de ponerse la camiseta blanca, ser repudiados por un sector del "madridismo" por circunstancias ajenas a su calidad como futbolistas, me explico.

El malagueño al poco de ser fichado se encontró con el rechazo de ese sector que renegaba de cualquier jugador por el hecho de ser español, calificándole como "fichaje pipero". Daba igual donde y como jugara, solo el hecho de haber nacido en España ya era razón suficiente para cargar contra él y colgarle el cartelito de "pipero". Lo curioso es que una de las premisas de este sector es que al club deben venir los mejores sin importar la nacionalidad apelando únicamente a la meritocracia, idea con la que estoy completamente de acuerdo. Y me pregunto, si la nacionalidad no debe ser premisa para fichar a un jugador, ¿porqué vosotros criticáis o renegáis de un jugador recién fichado por el hecho de ser español?

Aún un año después de llegar y tras una tempoarada en la que Isco demostró valer sobradamente para jugar en el Real aún los hay que víctimas de su personaje e idiotez reniegan de él, en fin, allá ellos, Isco ya no es una de las mejores promesas del fútbol europeo, es una realidad que tan solo un año después ha conseguido que se olvide el cuánto costó y que ha mantenido un comportamiento ejemplar, aceptando un rol difícil de asumir y consiguiendo que ya nadie cuestione su calidad o incluso la titularidad. Todavía los hay que se resisiten a subirse al carro pero ahora al menos se mantienen calladitos víctimas de sus palabras y fanatismo y sabedores de la cagada monumental que han cometido.


Con James un tanto de los mismo pero con el sector opuesto, "Los piperos". Al colombiano se le crucifica por parte del piperismo por el precio que costó, por ser un fichaje arrogante "made in Florentino" y por no ser español. "Ni veinte millones vale" llegué a oír, pues ZAS! en toda la boca. James es un cracazo absoluto capaz de rendir en un club como el Madrid a un altísimo nivel siendo titular desde el primer día y bajo una brutal presión. 

Los piperos para esto son más listos que los otros, o más tontos, según se mire, pero a este grupo no le cuesta mucho renegar de lo que en un primer momento dijeron o pensaron y se suben al carro rápida y fácilmente pasando de los pitos a los aplauson en un pis pas.

Y ahí tienen a los dos, sacándosela partido tras partido repartiendo pollazos en la cara a rivales y "madridistas" que por lo uno o por lo otro se atrevieron a renegar de ellos por razones ajenas a las puramente futbolísicas.