Muchas cosas han pasado desde la última entrada que hice, la
de la crónica del partido en Mallorca. Sin duda la más destacable fue los
cuartos de final de la Copa del Rey, donde se enfrentaron, otra vez, el Madrid
y el Barcelona.
En la ida se planteó un partido para no encajar goles,
puesto que los goles fuera valen más que los marcados en casa. Para mí
planteamiento correcto, con cierta dosis de excentricidad al alinear a no
habituales como Altintop y Carvalho, pero ya sabéis, los medios lanzaron el
mensaje de “planteamiento de equipo pequeño”, y como encima nos ganaron el
mensaje caló en algunos aficionados de los nuestros. Por supuesto, como ha
ocurrido a lo largo de la temporada, tras el partido los medios aprovecharon la
oportunidad para hacer sangre, dando a entender que el equipo estaba haciendo
mala temporada. Evidentemente no te hace gracia perder contra los culés, más
cuando merecen un severo correctivo, pero con la cabeza fría te preguntabas:
¿Llevamos mala temporada? Evidentemente la respuesta es un contundente no.
Vamos primeros en Liga, con un registro goleador envidiable, una fase de grupos
inmaculada en Champions y un balance de 22 victorias de 24 partidos, donde los
únicos partidos saldados con derrota fueron contra los culés. Pues a pesar de
estos datos (hechos objetivos) los medios consiguieron su propósito, armar
revuelo en el entorno, consiguiendo el divorcio entre cierta parte de la
afición (para nada una mayoría) y Mourinho. Esa parte de la afición a la que me
he referido está representada por el público del Bernabéu, ese que se las da de
entendido pero que, a la hora de la verdad, no tienen ni puta idea de cómo
funciona esto.
Con este ambiente llegamos al partido con el Athletic, con
la mayor parte del Bernabéu enfrentada a Mou. Jugó la pareja Alonso-Granero, la
demandada por los piperos, y aportaron mucho toque, pero cuando el balón no
estaba en nuestro dominio sufríamos en exceso. Al final ganamos, remontando de
nuevo, y tras la victoria aún más ataques de los medios. También se empieza a
decir que Mou se irá del club cuando finalice la temporada, y viendo la
alineación que sacó contra los leones, poniendo a Granero en plan: “¿Queréis a
Granero? Pues tomad”, me pareció apreciar en nuestro entrenador cierto cansancio.
No creo que Mou se largue a final de esta temporada, salvo que ganemos en la
Decima, y aún ganándola podría quedarse, pero viendo la presión que tiene que
soportar no le reprocharía que se marchara.
Llegó el partido de vuelta y casi nadie apostaba por
nosotros, hecho, que para mí, tiene importancia porque nos quitaba la presión
de encima, esa presión que tanto nos ha lastrado en los últimos Clásicos
disputados. Así, sin esa gran losa, los nuestros jugaron un gran partido, en el
que si no llega a ser por la suerte y el árbitro hubiéramos pasado. Como pasara
en la ida de Supercopa, el Madrid dominó pero no consiguió materializar ese
dominio en goles, mientras que los culés metieron lo poco que tuvieron. El
árbitro, nuevamente, nos perjudicó, escamoteando hasta 3 penales y utilizando
la tarjeta muy parcialmente. Lo mejor del partido fue que nos quitamos de en
medio los ataques de la prensa, ya que no iban a atacarnos después de haber
puesto en serios aprietos a los culés, ese equipo que ellos consideran como el
mejor. Bueno, aún nos atacan, como con lo de Pepe, pero es algo con lo que nos
toca convivir hasta Mou y Florentino se marchen del Madrid, o hasta que el club
me haga caso y rompa relaciones con los medios, que no olvidéis, viven del Real
Madrid.
Está a un gran nivel
Anoche, más liberados para competir por la Liga, jugamos
contra el Zaragoza, el colista actual. El año pasado dieron la sorpresa,
ganándonos en nuestro feudo. De inició volvió a salir la pareja Granero-Xabi, y
he de admitir que el canterano hizo un partido mayúsculo, lástima que no jugara
así con más regularidad. El Madrid dominaba, pero como pasó el miércoles, a la
primera que tuvo el rival marcó. Rozando el final de la primera parte Kaka´
anota el empate, y en la segunda parte Cristiano y Özil marcan para poner el
definitivo 3-1. A partir del gol del alemán el partido se convirtió en un mero
trámite, en el cual Alonso y Marcelo se fueron con molestias. La mejor noticia
del partido fue la confirmación del retorno de Mesut, que llevaba desaparecido
lo que llevamos de temporada. Tras el partido el Barcelona empató en el campo
del Villareal, consolidando el liderato con una distancia de 7 puntos.
Como veis han pasado muchas cosas. Lo que tengo claro de
todo lo acontecido es que el equipo va por el buen camino y que es imperativo
apoyar tanto a los jugadores como a Mou, puesto que los medios van a atacarnos
a la mínima. Supongo que ese apoyo que pido es mucho pedir con tanto pipero en
nuestro bando, muy susceptible de creerse las líneas editoriales de los
periolistos. Esperemos que los rumores que colocan a Mou fuera de nuestro club
sean falsos, por nuestro bien.